viernes, 5 de septiembre de 2014

LOS BAÑOS



Para los creyentes en la santería (Regla de Osha) las plantas, en la lengua de nuestra religión ewes son la base de la gran mayoría de nuestros rituales, las consagraciones en nuestra religión siempre se realizan comenzando por las hierbas realizando  rezos cantados a cada una de nuestras deidades mientras se maceran las mismas por la manos bendecidas de los  oloshas,  quienes hemos tenido la posibilidad de estar en la ceremonia de orosain (nombre que recibe dicho acto) ya sea formando parte de la misma o como mero espectador (no presente) escuchando los cantos desde la proximidad somos conocedores de la emoción que este nos produce. También se usan como purificadoras y con muchos otros fines incluso terapéuticos que aquí debido a la necesidad de sintetizar no puedo relatar.
Desde mi llegada a España en no pocas ocasiones he tenido que enfrentarme a las calumnias que se vierten sobre nuestras prácticas religiosas casi todas fundamentadas desde el conocimiento y la ignorancia sobre cuáles son los verdaderos pilares de las creencias relacionadas con la santería, en muchos casos provocado por la profanación de la misma por parte de falsos santeros cubanos, de algunos que lo son y al no tener escrúpulos la usan como medio de extorción o de enriquecimiento engañando a las personas que se acercan en busca de solucionar cualquier situación de su vida cotidiana y por otra parte hoy en España proliferan los Santeros españoles que han ido a Cuba, se han iniciado en la religión y al regreso sin haber estudiado  (existe poca bibliografía fiable), sin haber tenido el acceso a los conocimientos por medio de la tradición oral como sucede en Cuba abren consultas en las que desempeñan un sacerdocio para el que no están preparados, algunos creyendo que realmente están ayudando a las personas   que acuden a ello y otros con el afán de enriquecimiento como premisa.
Siempre he defendido que todos vamos al mismo lugar por distinto camino, habitualmente leo todo lo relacionado con el mundo esotérico, los dioses de distintas culturas, normas, rituales y en esa búsqueda he encontrado la publicación que a continuación transcribo como prueba de la veracidad de mis convicciones, espero vosotros halléis ese punto de conexión que al menos a mí me sirve para reforzar mi convicción sobre la globalidad del mundo.
 “Tan saludables y placenteros como volver al útero materno donde el líquido envolvente nos amparaba de todos los males. Tan reconfortantes y sensuales como la inmersión en un lago de aguas cristalinas. Tan estimulantes como una larga noche de sueños placenteros. Tan purificantes como la sensación que percibe un espíritu al vagar libremente arropado por la nitidez del cielo. Así son los baños.
La inmersión en el agua de la totalidad o parte del cuerpo se ha utilizado en medicina desde la antigüedad con fines terapéuticos para curar diversas enfermedades. Estos tratamientos se llaman hidroterapia y fueron ya empleados por los médicos de la antigua Grecia. Con este método terapéutico se consigue relajar contracturas, curar distensiones musculares y dolores de espalda, entre otras muchas dolencias. Para muchos pueblos de la antigüedad la acción de bañarse ha tenido un sentido de purificación y regeneración. También en la Grecia antigua se consideraba un primer paso para iniciarse en los misterios porque de esta manera se purificaba el cuerpo y el alma. Durante la Edad Media aquel que quería armarse caballero tenía antes que tomar un baño para dejar en el agua las impurezas. Algunos opinan que el agua es también un medio excelente para disolver en ella sustancias que resultan beneficiosas para la salud física y psíquica.
En la magia también se utiliza este sistema cuando queremos crear una atmósfera especial que nos ayuda a alcanzar un estado de concentración necesario para dirigir la energía hacia el fin que nos hemos propuesto. Constituyen pues un ritual que utiliza el agua como medio y las esencias, los aceites y los polvos como elementos mágicos para la concentración, la relajación y la conquista de nuestros propósitos. Es un método sencillo y muy relajante que consiste en añadir al agua del baño unas gotas de esencias.
Hoy casi todos disfrutamos de una habitación para el baño en nuestras casas, y es ahí, en ese lugar que podemos convertir en santuario de la magia, donde podemos realizar nuestras prácticas esotéricas destinadas a conseguir esos fines que contribuyen a nuestro bienestar físico y mental. Basta con elegir los elementos apropiados, esencias, aceites, polvos, y dejarnos influenciar por ellos para llegar a alcanzar el estado de concentración que nos permita lanzar nuestra energía hacia el objeto deseado”.

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